domingo, 11 de enero de 2015

Agnes Grey - Anne Brontë



Leyendo a Anne Brontë una se da cuenta de lo - a veces - arbitrario de la fama, del injusto olvido de autores o de obras. Es lo habitual pensar que la criba del tiempo nos garantiza la calidad de muchos clásicos - y es ésta una buena garantía - pero me pregunto cuántos autores nos hemos dejado atrás sin merecerlo.

Anne Brontë lleva un apellido famoso, pero leyéndola creo que aún sin haber tenido el peso de ese apellido, ella misma hubiera sobrevivido a esa criba del tiempo y hubiera llegado a nuestros días. Estoy segura que la editarían y reeditarían a lo largo de países y de idiomas. Anne Brontë no necesita la fama de sus hermanas, ella misma es una gran y una profunda escritora.

De las hermanas Brontë, de las dos mayores, me leí hace muchos muchos años Jane Eyre y Cumbres Borrascosas. La primera me gustó. La segunda la detesto. Pero, aunque Jane Eyre no me disgustó tampoco en ese momento tuve interés en leer más novelas de su autora (debería ponerme con ella, quizás). Es Anne Brontë la que me impresiona y de la que lamento que no haya más obras, sólo Agnes Grey y La inquilina de Wildfell Hall (tengo pendiente la reseña, por cierto). Charlotte y Emily Brontë han hecho obras literarias, pero Anne Brontë hace algo más importante, salta en el tiempo y te habla. Me he sentado a leer Agnes Grey y allí estaba Anne, contándome, en primera persona, lo difícil que era para las mujeres pobres, pero cultas, ganarse el sustento, la alta probabilidad de la soltería, de no tener su propia familia, de la búsqueda de trabajo, de su vida difícil como institutriz cuidando y educando a niños caprichosos y tiranos de familias poco amables con sus empleados.

Agnes Grey está escrito en primera persona, y se cree que es una novela autobiográfica. Leyéndola nadie pone en duda de que es Anna la que habla desde la lejanía contándonos sus penas y sus alegrías. Un autor puede inventar personajes y hechos, pero es imposible que describa de una forma auténtica y verdadera determinadas emociones sin haberlas sentido antes él mismo. De eso el lector se da cuenta, de la sinceridad de las palabras. Y Anne Brontë es una autora valiente y sincera, que tuvo como hermanas a otras dos escritoras, que trabajó como institutriz muy lejos de su familia, que protegida como lo estaba por su familia supo salir y ganarse su sustento siendo muy joven y que siendo también muy joven murió de tuberculosis dejándonos sólo - y lamentablemente sólo - dos novelas.

Agnes Grey es una novela muy recomendable. A mí me ha encantado en muchos sentidos: me ha gustado la forma de escribir de la autora, la historia que cuenta, esa realidad de la vida de las institutrices con niños desobedientes y maleducados. Me ha gustado encontrarme una historia de amor (sin ñoñerias). Aunque, si le tengo que poner un "pero" (uno muy minúsculo), quizás hubiera preferido un final menos rápido.

A Anne Brontë yo la recomendaría siempre.

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